RECORDANDO AL PADRE!

13 marzo, 2013
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Grande nuestro Padre, que cuanto más tiempo pasa desde que se fue, más cerca está de nuestro presente! Somos polvo de estrellas! Y eso nos hace tan frágiles como inmortales, tan fugaces como eternos… La eternidad solo existe desde el infinito agradecimiento. Gracias Padre!

 

 
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“LOS GOYA, LA FIESTA DEL CINE; LA FIESTA DE TODOS”

18 febrero, 2012

El malogrado Juan Carlos Frugone, biógrafo de Mario Camus, amén de grandísimo crítico del diario Clarín, (Argentina) tituló su libro sobre el maestro cántabro, “Oficio de gente Humilde”. Siempre estaré en deuda con Mario. El se rie o frunce el ceño, cada vez que se lo recuerdo. Será por que a parte de la oportunidad de entrar en el mágico mundo del cine profesionalmente, me enseñó las claves del trabajo en lo fundamental, y lo secundario de los premios y las alfombras rojas. Será y es también por la admiración que siento hacia su persona, su cine y muchas otras cosas más.

Pocas veces un título acierta tan de pleno con una profesión, Oficio de gente humilde, significa poner al cineasta en la normalidad, y eso nos humaniza e iguala, pues aunque pudiera parecer lo contrario, y algunas actitudes así lo proyectan, no somos ni más guapos, ni mas listos, ni por supuesto, mas ricos. En una sociedad que ve el triunfo desde el premio y no desde el esfuerzo, es bueno recordar que nada sucede sin lucha, constancia y sacrificio. Y aviso para navegantes que quieran hacer del Cine y del Audiovisual su profesión: A veces, es duro y desalentador ser cineasta. Hay que estar preparado para convivir con el fracaso y lo más triste, hay que asumir que una parte de la sociedad a la que pertenecemos, no nos quiere. Y es esto último, lo que a nivel personal y profesional, peor llevo. Por que no se puede estigmatizar un colectivo en su totalidad, por las actitudes, desplantes y salidas de pata de banco, de algunos de sus miembros. El cine tiene un día de puesta de largo anual, un día para disfrutar y para transmitir a nuestra sociedad nuestro “charme”. Eso son los Premios Goya. Pero el cine tiene todos los demás días del año de trabajo ímprobo, de dificultades de acceso al crédito, de negativas de televisiones y distribuidoras, de choques de egos, de cierre de productoras independientes, de difamaciones por Tirios y por Troyanos… Y ese, infelizmente, es nuestro día a día.Con todo, doy gracias al cielo por estar en una profesión creativa, por conocer a gente con quien compartir experiencias, en definitiva por vivir en las calderas de la “fabrica de sueños” de nuestro cine Español.

Siendo, como soy, contrario al exceso de premios y focos, el caso es que en los varios años que llevo como académico, he defendido los Goyas como el escaparate del cine español, que como dije, me gustaría fuese de todos. Para eso tenemos que cambiar muchas cosas en la Academia y los académicos y también, en el subconsciente colectivo de nuestros conciudadanos.Me gustaría que se sintiera nuestro cine, como se siente nuestra selección Nacional de futbol. Más allá de los jugadores que la componen y de los equipos en los que juegan. Desde la humildad quiero tratar de que así sea en un futuro. Sé que somos muchos los académicos que pensamos de la misma manera, que creemos que la academia no se debió ser nunca un foro social de acoso y derribo. Ni es lugar adecuado para hacer carrera política.

Así aquellas lluvias traen estos lodos, y así pasará a la historia la ex ministra Sinde, que siendo de la profesión, ha hecho una nefasta gestión en nuestro sector; en mi humilde parecer, la peor ministra de Cultura de nuestra democracia.

Las películas que compiten este año son diversas y buenas, no debemos criticar las películas sin haberlas visto, y creo que sería equivocado no aceptar como buena una película, por que no te guste como piensa su director o directora. Para mi gusto la más interesante es “No habrá paz para los malvados”, con un director, Urbizu en estado de gracia, así como los actores encabezados por José Coronado y el compositor Mario de Benito con el que llevo trabajando más de quince años, los mismos que dura nuestra amistad.Entre los noveles me quedo con “Macktub”, una tragedia llena de alegría para un Paco Arango sobresaliente.Entre los documentales, el único que me ha gustado es “Morente”. El del juez estrella no pude con él. Y echo de menos, ahora con la que está cayendo alguno de corte rabiosamente social, pero somos así. Espero y deseo que gane el cine y no el partidismo.Y para finalizar, me invade la melancolía y la sinceridad… Después de doce años seguidos compitiendo, y ganando en un par de ocasiones, este año, los Montero no tenemos ni película, ni documental… como anda la cosa, nosotros que nos criamos rocosos como j. Frazzier en sus dorados combates defensivos… Pero seguimos ahí, nos estamos levantando y a buen seguro volveremos a competir, haciendo lo que sabemos hacer, películas. A los nominados, les deseo lo mejor y a los ciudadanos os pido que abráis vuestra mente y así os encontrareis con nuestro cine y con nuestras historias, de frente y abrazándolas! El cine es un espejo pintado de una sociedad que se mira.

Rodolfo Montero


“LOS GOYA, LA FIESTA DEL CINE; LA FIESTA DE TODOS”

18 febrero, 2012

EL INVIERNO Y LOS RECUERDOS

4 febrero, 2012

“El invierno

de lunas anchas y pequeños días

esta sobre nosotros. Hace tiempo

yo era niño y nevaba mucho,

mucho. Lo recuerdo

viendo a la tierra negra que reposa,

apenas por el hielo

de un charco iluminada.

Es increíble: pero todo esto

que hoy es tierra dormida bajo el frío,

será mañana, bajo el viento,

trigo.” (Ángel González)

Los recuerdos siempre son poema y cuento o leyenda… Y llega un día, si lo vivido germina y da su fruto, en que nuestros recuerdos, son nuestra mas preciada riqueza. Por la infancia y por los que me llevaron de la mano, me quedo con esa riqueza y la comparto desde la oportunidad de las palabras.

…Y desde el recuerdo cuento que… Había una vez una escuela, una nevada, una burra y una enseñanza. La enseñanza era la que el padre quería dar a sus hijos y que se basaba en la responsabilidad de hacer por encima de todo lo que era nuestra obligación, en aquel caso acudir a la escuela y aprender pasara lo que pasase. La burra dormitaba en la cuadra, de las pocas veces que hubo una burra en casa. La nevada llegó de noche para quedarse… Y la escuela ya estaba, aunque diezmada de infancia.

Y sucedió que nos levantamos los hermanos y vimos como la nieve caía y caía. La nieve fue siempre una alegría en los corazones de los niños de las tierras altas, la nieve era aventura, juegos, historias de chimenea, caladuras, albarcas, casa y establo; pero la nieve, la mucha nieve era además sinónimo de escuela cerrada, de maestra lejana y pupitres vacíos…

Todo eso estalló en nuestro interior aquella mañana, y mientras desayunábamos las rebanadas de pan en la chapa, y la mantequilla de dibujos que hacia mi madre, nuestro padre andaba de casa a la cuadra y de la cuadra a casa. ¡Lo último que pensábamos aquella mañana era en ir a la escuela! Pero por fin entró en la cocina lleno de copos blancos en su pelliza y nos dijo a todos, que éramos cinco: -“A taparse bien, que vamos a clase” Y todos, incluida mi madre –“¡Pero como van a ir los niños, según está el tiempo!” “La escuela es sagrada,” – Zanjó mi padre. “Pero si no habrá nadie… Si hay medio metro de nieve”, – Volvió mi madre. No hubo nada más que decir, los mayores quedamos distantes y mi padre para hacérnoslo más agradable, tiró de ilusión.

Salimos al patio pertrechados y bien tapados y allí estaba la pobre burra con su serón, sus orejazas y sus ojos lastimeros dispuestos a llevarnos a todos de un solo viaje a la escuela. Yo quiero adelante, yo quiero atrás, yo en el medio… Uno de nosotros, al montar y con el ímpetu, hizo un santo en la nieve, quedando a merced de las patas del pollino, que rescatado por mi padre y después de una colleja, subió con más cautela a lomos de la desdichada caballería. Y los cinco en lo alto y nuestro héroe al ramal, comenzamos la aventura de llegar a la escuela. La nieve caía con fuerza que cegaba la vista, todos cogidos y encogidos por el frío y con unas mantas por encima de nuestras cabezas, seguíamos en el avance. Los mayores tocábamos la nieve con la punta de las botas katiuscas. El padre iba contando y cantando por el camino y los niños poníamos todos nuestros sentidos en no caernos y finalizar con bien la aventura. Pasamos el puente, donde ni el pretil se dibujaba. Nos estaba gustando el viaje y rezábamos para que al llegar no hubiese, ni llave, ni maestra, ni con quien hablar. …Y nos escucharon de lo Alto y así fue; Por eso si la ida fue emocionante y con reservas, la vuelta fue de espectacular alegría. Casi nos caemos de lo que nos movíamos; y ni la ventisca, ni el frío, pudo con nuestra ilusión. Una auténtica aventura enmarcada ahora en los márgenes de nuestra infancia y a sabiendas entonces que nos quedaban días de chimenea, frio, establo y televisión.

Pero en aquellos tiempos y en aquellos pueblos, ver la televisión era también una aventura, una historia que si no fuera cierta, estaría igualmente bien contada en honor a aquellos padres que subían al páramo a enchufar las baterías en medio de la tormenta y a las vecinas que abrían los paraguas más grandes desde sus casas para dejar constancia de que había señal, aunque fuera escasa. Las más de las veces, ni se veían los paraguas, ni se intuían. Y las más de las veces ver la televisión era un ejercicio de imaginación excelente. Para nosotros, niños de pueblo, ver la televisión era imaginar lo que no veíamos, era un acto de fe y para nuestros padres la mejor manera de tenernos tranquilos en casa aquellos días que la calle era imposible. Siempre quedaba la posibilidad, si la señal era nula, de inventarla, con una caja de cartón grande y con ayuda de la madre; pero esa, fue otra historia…

Rodolfo Montero


EL PLACER DE RESPIRAR LA LUZ CON OUKA LEELE Y PABLO HOJAS

26 enero, 2012

A veces suceden cosas extraordinarias gracias a que se encuentran diferentes fuerzas imaginativas, de aprendizaje y naturales que en vez de chocar, bailan; y la danza se expande sutil y armoniosa haciendo que el que lo ve o lo vive; lo disfrute y se emocione. Estoy hablando de ese maravilloso curso que se llama PolientesFoto y que es posible cada año gracias al patrocinio de CASYC, el talento de su director Pablo Hojas, los alumnos y sus especiales colaboradores, así como esa luz gélida y metálica que llena Valderredible en su crudo invierno.

La tarde nos decía adiós en Polientes, la helada se metía en los cuerpos como una navaja. había un piano de cola entre los arboles. Había también cincuenta cámaras de fotos y otros tantos dedos apretando el obturador, algunos movían luz ente los arboles. Ciento cincuenta velas se encendieron en una zona ajedrezada del jardín… Y allí, el maestro Hojas daba instrucciones inmerso en su momento creativo. Todo se preparaba con sensibilidad y mimo. Y en esto llegó Ouka Leele, para quien Pablo había diseñado la foto y el universo en ese instante. Hacía un frio temible, pero era pequeño para lo esencial de aquellos momentos… Y Ouka Leele se puso a tocar el piano mientas Pablo daba las ultimas instrucciones… Y el tiempo se paró y se hizo eterno, y se fue el frio como se había ido el día, Y allí solo quedó el placer de respirar la luz todos juntos, todos iluminados. Sinceramente, me emocioné y ahora al recordarlo me emociono. Cuanta verdad y cuanta alegría ver y sentir que esos territorios del Sur de Cantabria son apreciados por seres especiales, a quienes les importan más los sentimientos y las personas que las estadísticas.

Ouka y Pablo son geniales, en todos los sentidos. Además de seres humanos como hay pocos, tienen dos virtudes imprescindibles en toda persona de bien: son sinceros e imaginativos. Su sinceridad hace que agudicen su imaginación y eso hace que sus obras tengan esa esencia a la que solo se llega desde la desnudez y la verdad. Ouka ha querido ir a la esencia desde el ornamento, ya en la época de “La Movida” todo lo que hacía tenia algo personal, verdadero e inconfundible.

Pablo es como diría el poeta “hijo y nieto de Camborios” o lo que es lo mismo de una dinastía de Fotógrafos, que va para la cuarta generación. Su talento ha estado al servicio de la noticia, pero eso no ha menoscabado su sensibilidad. Ha participado en algunas de las más prestigiosas revistas nacionales e internacionales y exposiciones diversas. Es un gran divulgador del arte fotográfico y un excelente comunicador. Lo adoro desde el primer día, que por azar tomamos una cerveza en el Sardinero. Larga vida a los Maestros.

Por la manera de enseñar, tengo para mí, que ambos son precisos y milimétricos en lo que ellos crean, pero a la vez muy permeables y generosos con las personas a las que enseñan. Hacen que sus propuestas sean para alumnos y espectadores nichos de libertad. “Escucha a tu cuerpo, escucha a tu alrededor y así, libremente, tú creerás lo que debas creer y harás lo que debas hacer” dijo Ouka en una clase.

En verdad, días fructíferos y entrañables en los que he escuchado con deleite y he aprendido también de los alumnos. Yo allí, con un montón de gente creativa, que intentaban parar el tiempo… Siempre me ha llamado poderosamente la atención de la fotografía, la posibilidad real de parar el tiempo físico y sentimental, y más aún cuando sabemos que esa sucesión de lo estático ha dado como consecuencia la acción y el dinamismo que es el cine, el medio en el cual me he movido y me expreso. ¡Que misterio este del arte y de los vasos comunicantes de la expresión! Fotografía y Cine; misma genética (Luz, Encuadre, Escenografía…) diversos lenguajes.

Llegué cuando se iba la tarde, llegué con la helada, llegué a esa hora en que Valderredible es puro crepúsculo, como en las míticas películas del Oeste. Tierras duras y ejemplares. Tierras y hombres de otro tiempo y de otros registros.

Llegué a Respirar la luz y a compartirla… la respiración y los suspiros se iluminaban por el frio y daban al aire un halo espiritual. Y me fui recordando aquellos versos de San Juan de la Cruz “En la noche dichosa,/ en secreto, que nadie me veía,/ ni yo miraba cosa,/ sin otra luz y guía,/ sino la que en el corazón ardía.”/

Rodolfo Montero

CINEASTA


MI VISIÓN DE LA TELEVISIÓN

12 enero, 2012

Cuentan que sucedió en el Parlamento inglés. Fue durante uno de los discursos de Churchill en el que una diputada de la oposición, pidió la palabra; a Churchill no le gustaba que interrumpiesen, pero la palabra le fue dada y dijo:
”-Sr. Ministro, si Su Excelencia fuese mi marido, yo pondría veneno en su café.”
Y Churchill, con aquella flema británica, se quitó sus lentes con parsimonia, y en aquel silencio exclamó:
”-Y si yo fuese su marido, bebería ese café.” Las películas, los poemas, las citas, las anécdotas, en ocasiones sirven para cohesionar un pensamiento vago y te ponen en el camino expositivo que buscabas, aunque a simple vista no tenga nada que ver continente y contenido.

Poner veneno en el café es lo que hizo Zapatero y su segunda, De la Vega, en el Audiovisual, gratificando, como quien pone una medalla por los servicios prestados, a sus acólitos con dos licencias de televisión en abierto, provocando un desajuste brutal en el sector. Si a esto le añadimos una nefasta gestión, una desmesura conceptual, y un terco sectarismo; finalmente no encontramos con lo sucedido días atrás; que son inviables. Lo siguiente, la absorción, (que ya se ha producido). Y el triste resultado, es que hoy nos encontramos en un Sector cuasi monopolista, donde dos grupos manejan más de la mitad de la audiencia y casi la totalidad del mercado publicitario.

En el camino, mucha indignación, mucha asfixia para todos los demás operadores, mucha precariedad para las productoras independientes de contenidos y poco pluralismo, al que se apeló en el inicio de la golfería. Una vez más, la palabra prostituida y descalabrada intencionadamente. En resumen, que la gestión del Gobierno Zapatero con las Televisiones Privadas ha sido nefasto, negligente y rayando cuando menos, la moralidad. O sea que si fuera yo Churchill, no bebería el café, se lo tiraría a la cara. En este caso y por escrito, a la cara de un gobierno en funciones, cuya función principal fue ir pagando favores a los amigos e ir estigmatizando a los que no lo fuimos.

Con respecto a la Televisión Pública, mantengo mi total aversión con el modelo implantado por el Gobierno saliente, comenzando por la escandalosa pre jubilación de grandes profesionales con escasos cincuenta años. Se hizo una limpia de personal cualificado y con experiencia, en torno a cuatro mil trabajadores, mientras que por la puerta de atrás y de los lados, entraron una caterva de indocumentados (no diré todos); Eso sí, muy del partido en el poder, muy de sus grupos mediáticos y algunos-as muy “hijos de”, de las familias más ilustres del Socialismo.

Por otro lado, es cierto que en informativos, la cadena pública ha liderado los mismos estos últimos años, pero no lo es menos que dichos informativos han sido en muchos casos parciales y sectarios, haciendo aguas a tanta loa vertida en torno a la pluralidad e imparcialidad. Como muestra diré que han sido muchos los cargos y sillas que se han movido en la corporación en este periodo, pero uno de los pocos que se ha mantenido desde el inicio, al día de hoy, ha sido el periodista Fran Llorente, y “hasta aquí puedo leer,” como decía Maira Gómez en el mítico “Un, dos, tres”, por no acabar etiquetando a nadie en particular. Muchas voces desde el Partido Popular y otros han denunciado esa falta de equilibrio e imparcialidad de las que hablo, algunas de ellas desde el Congreso, y en personas de relevancia como el Diputado Ramón Moreno.

La otra herramienta que desde la televisión Pública se ha manejado con mano de hierro en este periodo, ha sido el dinero. Ese encargo, tampoco ha tenido sustituto, desde el minuto uno, al minuto noventa; misma persona, mismos dictados. Con lo que respecta a las productoras Independientes, unas dentro como norma, y otras siempre fuera, por imperativo. Eso sí, mucho protocolo de transparencia y mucha literatura para hacer las maniobras orquestales a su antojo. O sea mucho parecer y poco ser. Ni una mala palabra, ni una buena acción.

Expresada queda mi opinión de lo que estos años han sido las Televisiones Privadas y Públicas. Del futuro de las privadas, poco que decir, serán sus accionistas los que decidan junto con sus gestores. Solo un pedido, que no “deseduquen” más a la sociedad, que finalmente eso se volvería contra todos. Máximo respeto a la infancia y mucho cuidado con algunos contenidos. De las Públicas, sí, ahora me toca mojarme de lo que considero puede ser el futuro de las mismas.

Seré breve para ser claro y resumiré de forma muy concentrada los cuatro puntos básicos desde donde, tengo para mí, se puede mejorar el panorama audiovisual Público en España; estos son: Economía, unificación, externalización de servicios y cofinanciación del Cine Español.

La televisión no es gratis. Los hogares españoles sufragan a través de los impuestos la corporación RTVE y los 13 entes públicos regionales. Además los Gobiernos regionales aportan los millones adicionales para compensar las pérdidas de los entes territoriales. Otra parte importante de la financiación de las autonómicas procede de la publicidad. Pues con todo las televisiones Autonómicas han sido y siguen siendo muy deficitarias. Ajustar pasa por adelgazar, reduciendo drásticamente el personal no productivo, así como unificar criterios a la hora de programar y comprar conjuntamente y por último mantener la publicidad, aunque se pueda ir reduciendo paulatinamente. Renunciar a la publicidad, hoy con la que está cayendo, agravaría aún más su situación económica.

No soy partidario de la privatización total o parcial de las cadenas públicas autonómicas, de entrada, pero sí de llegar a un concierto que haga más viable y profesional su gestión. Y en todo caso sin que eso conlleve a una pérdida de identificación de los valores culturales y sociales de dichas cadenas.

En cuanto a RTVE, siempre que se habla de una cadena pública, se da por sentado que debe estar cerrada a determinados géneros, y que es inaccesible a otros, en este sentido hay que buscar el equilibrio, pues no es concebible una televisión Pública Estatal sin público, por lo que habrá que llegar a pactos y buscar modelos eficaces para que la televisión de todos los españoles no acabe teniendo un carácter residual, por no tener acceso a ciertos contenidos.

Por último, uno de esos contenidos más consolidados y más atrayentes para la Televisión Pública Estatal ha sido históricamente el cine nuestro, el Cine Español, como productor independiente y a sabiendas que se han hecho muchas cosas nefastas desde el subsector cinematográfico, debemos apreciar nuestro cine por lo que es; bueno o malo, que no dependa de un prejuicio ideológico, o de la idea preconcebida y falsa de que el Cine está “subvencionado” (Menos que otros sectores). Que sea por que guste o no guste, por que emocione o deje frío… Sueño con un tiempo, espero que cercano, que nuestro cine, igual que nuestro deporte, sea un motivo de cohesión de nuestro País y sea una herramienta de propagación de nuestros valores, a través del entretenimiento y el talento. También esto debe ser liderado por RTVE, y también para ello se precisa otra vuelta de tuerca y hacerlo de una manera diferente e imaginativa. “No sabiendo los oficios, los haremos con respeto, para enterrar a los muertos como debemos; cualquiera sirve, cualquiera. Menos un sepulturero.” Escribió León Felipe.

Rodolfo Montero de Palacio

Cineasta


MI VISIÓN DE LA TELEVISIÓN

12 enero, 2012